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Club24 de octubre de 2026

La lechuga, los bichos y el porqué de cada paso

Por Javier A. Nieto

Abelardo es chef y cuida que su cocina cumpla las normas. Antes le costaba que el equipo entendiera por qué tanto paso; esta vez se sentó con ellos a explicarlo. Una historia de «Toastmasters en mi trabajo».

Esta historia es parte de Toastmasters en mi trabajo, la dinámica de octubre del club: cada socio cuenta, con una situación real, para qué le sirve en su trabajo lo que aprende aquí.

¿A qué me dedico?

Soy chef en una empresa de comida en Orlando, Florida. En mi tienda soy el encargado de que todos los procesos cumplan con las normas de la empresa: los de higiene y sanidad, y los de producción, logística, almacenamiento, preparación, cocción, empaque y despacho.

O sea, buena parte de mi trabajo es que otras personas hagan las cosas de cierta manera. Y eso no se logra solo con dar la instrucción.

Antes: la instrucción sin el porqué

Antes de entrar a Toastmasters, se me dificultaba hablarle a la gente de forma que entendiera lo que le estaba pidiendo. Yo sabía perfectamente por qué había que hacer algo, pero al explicarlo no lograba que el equipo lo viera igual.

La lechuga que viene de California

Hace poco llegó una nueva política de calidad, relacionada con la prevención de enfermedades, que cambió la forma de trabajar la lechuga. Nos llega de California, y en la tienda pasa por dos partes: el almacenamiento y el procesamiento.

Hasta entonces, la lechuga se picaba y se revisaba, se desinfectaba y se enjuagaba una vez. Con el procedimiento nuevo, se enjuaga tres veces, y en cada enjuague se revisa.

Más pasos, más tiempo, más cuidado. Y antes, para mí, habría sido complicado que el equipo entendiera por qué tanto.

Esta vez, me senté con el equipo

Desde que estoy en el club, me animé a hacerlo distinto: me senté con mi equipo de trabajo y les expliqué el porqué de las cosas, el cómo y el para qué.

La lechuga es un producto que viene con muchos bichos. Por eso un solo enjuague no basta: ahora son tres. Y por eso la revisamos en cada uno, porque no se trata solo de que esté limpia, sino de asegurarnos de que no lleve ningún animalito: grillos, mariquitas y otros que se cuelan entre las hojas.

Cuando cada paso tiene su razón, deja de ser una orden más y se vuelve parte del trabajo de todos.

Lo que me llevo

Pude aplicar con mi equipo algo de lo que he visto en el club, y hablarles a todos con claridad. Explicar el porqué toma unos minutos más, pero es lo que hace que una norma se cumpla también cuando nadie está mirando.

Una instrucción se obedece. Una razón se entiende, y lo que se entiende se cumple.

Y no tuve que esperar mucho para practicarlo: me hice socio el 1 de octubre y, dos semanas después, ya me había subido al concurso de Table Topics del club.


Historia de Abelardo, socio de Toastmasters en Español Online. La escribió Javier Nieto con lo que Abelardo le contó.

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