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Cuando ya conoces la sesión

Evaluador de discurso

Escuchas un discurso con atención y le dices al orador, frente a todos, qué funcionó y qué puede mejorar. La evaluación es el corazón de Toastmasters: así es como se aprende. El reto es ser honesto y útil a la vez.

Practicas

Escuchar de verdad, pensar rápido y dar retroalimentación que motive.

Tu tiempo en la agenda

Antes del discurso lees los objetivos de su proyecto (segunda parte, 1 minuto). Tu evaluación va en la tercera parte: de 2 a 3 minutos.

Antes de la sesión

  • Escríbele al orador unos días antes. Pregúntale qué proyecto presenta, cuál es su objetivo y en qué quiere que te fijes.
  • Pídele su formulario de evaluación. Cada proyecto de Pathways tiene el suyo en Base Camp, y dice qué hay que observar.
  • Lee el proyecto y sus objetivos. Sin eso, evalúas a ciegas.
  • Prepara los objetivos para leerlos antes de su discurso: en este club los lee el evaluador.

Durante la sesión, paso a paso

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    Lee los objetivos del proyecto

    Antes del discurso, cuando te toque. Así todos saben qué está practicando el orador.

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    Escucha y anota

    Lo que funcionó (con un ejemplo concreto: una frase, un gesto, un momento) y lo que se puede mejorar. Fíjate sobre todo en los objetivos de su proyecto.

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    Escoge dos o tres puntos

    No digas todo lo que anotaste. Quédate con lo que más le va a servir y solo con lo que el orador puede cambiar.

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    Da tu evaluación: lo bueno, una sugerencia, lo bueno

    Empieza con lo que funcionó, da una o dos sugerencias concretas y cierra con algo positivo, para que se vaya con ganas de seguir. Habla en primera persona: «a mí me pasó…», «yo sentí…».

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    Después, el formulario

    Llena su formulario de evaluación y mándaselo. Pregúntale si le quedó alguna duda.

Así puede sonar

Un ejemplo de evaluación de unos 2 minutos y medio:

«Gracias, Evaluador General. Ana, tu objetivo era organizar tu discurso con una apertura, un desarrollo y un cierre claros, y lo lograste. Me atrapó tu inicio: empezaste con la pregunta «¿cuándo fue la última vez que dijiste que no?», y me puse a pensarlo de verdad. Y tus tres partes se distinguían muy bien; nunca me perdí. Una sugerencia: en la segunda parte bajaste mucho la voz y miraste tus notas. Me hubiera gustado verte a la cámara justo ahí, porque era la historia más fuerte. Te reto a contarla de memoria la próxima vez. Y tu cierre regresó a la pregunta del inicio: me quedé con la frase «decir que no también es decirte que sí». Gracias por un gran discurso.»

Situaciones que pasan

El discurso fue muy bueno y no encuentras qué mejorar

Siempre hay un siguiente nivel. Busca un reto, no un error: «la próxima vez prueba a…». El formulario de Pathways tiene un espacio justo para eso: «para retarte».

El discurso tuvo muchos problemas

No los digas todos. Escoge el más importante y explícalo bien. Una sugerencia que se entiende vale más que cinco que abruman.

El orador se pasó mucho del tiempo

El Cronometrador ya lo va a decir. Menciónalo solo si afectó el discurso, y con una sugerencia de qué recortar.

No pudiste hablar con el orador antes

Pídele los objetivos por WhatsApp aunque sea el mismo día. Si no responde, búscalos en el proyecto por su nombre y evalúa con base en ellos.

Dudas frecuentes

¿Por qué en primera persona?

Porque es tu opinión, no una verdad. «Yo me perdí en la segunda parte» se escucha y se acepta; «el público no entendió» suena a sentencia. Evita también «nunca» y «siempre».

¿Puedo hacer una evaluación de puros elogios?

No le sirve al orador. Vino a mejorar, y una sugerencia concreta y amable es el mejor regalo que le puedes dar.

¿Mi evaluación es un discurso?

No. El protagonista es el orador: háblale a él, sé concreto y no busques lucirte.

Fuente: página oficial de la función Evaluator y la guía «Effective Evaluation» (Item 202), Toastmasters International. Lo demás es cómo se hace en este club; si algo no cuadra con lo que ves en la sesión, avísanos.

Ver la fuente en toastmasters.org →